[#pictureAdvent] December 13: THIRST

By Rev. Dr. Simon Osunlana
St. John United Methodist Church
Fort Lauderdale, Florida

First, read Psalm 42:1-4

There was an ancient king who had 4 wives. He abandoned his first wife and married the second wife. The first wife was starved of food and love. She was weak and fragile. The king later married the third and fourth wives.  

One day this king became very sick and was getting ready to die. He was afraid to die alone. He called the 4th wife and said, "I am about to die and I want you to die with me so we can be together in the new world that I am going". She said "I cannot die with you. I am young, beautiful and attractive. When you die, I will find another lover."  

Her words pierced him like a knife through his heart. He cried. He calls the third wife to die with him. She said no "the farthest I can go with you is your grave side." He asked the second wife if she could die with him. She said, no but will always remember him. In his agony and utter loneliness, the first wife said in a fragile voice, "I will die with you. You are my first love and only love, you left me, starved me of love and food but I never left you and will never leave you. I will die with you."

Dear reader, we are the king. Our 4th wife is our possessions. We spend most of our days acquiring possessions. We love our cars, our house, our bank account etc, but one day we will leave them. It’s okay to have good things but we must not be possessed by our possessions. Our 3rd wife is our family. We love our family but the farthest they will go with us when we die is to the grave side. It's good to satisfy our family but not at the expense of our soul. Our 2nd wife is our friends. Friendship demands a lot from us: time, loyalty, gifts, compromise, love etc. Allowing our friends to distract us from feeding our first wife, which is our soul, is the greatest harm we can cause our own self.  

The Psalmist in our scripture cried out, “As the deer pants for the water brooks, so pants my soul for You, O God. My soul thirsts for God, for the living God. When shall I come and appear before God?" Our soul is the only one that will be with us perpetually. Feeding our soul and satisfying the thirst of our soul is extremely important. When we thirst for God, we thirst for righteousness. We are empty without God. Our soul always thirsts for God, the living God. The problem is that we often neglect our soul and take care of other things: material things, friends, families. 

Discussion/Reflection Questions: 

  1. How is it with your soul? 
  2. What is your soul thirsty for? God? 
  3. How can you satisfy the thirst of your soul? 

Hubo un antiguo rey que tenía 4 esposas. Abandonó su primera esposa y se casó con la segunda esposa. Depravó de alimentos y amor a la primera esposa. Ella estaba débil y frágil. El rey después se casó con la tercera y la cuarta esposa.

Un día, este rey se puso muy enfermo y estaba a punto de morir. Tenía miedo de morir solo. Llamó a la cuarta esposa y le dijo, "Estoy a punto de morir y yo quiero que mueras conmigo para que podamos estar juntos en el nuevo mundo al que voy". Ella dijo: "No puedo morir contigo. Soy joven, bella y atractiva. Cuando mueras, voy a encontrar otro amante".

Sus palabras lo atravesaron como un cuchillo al corazón. Lloró. Llamó a la tercera esposa para que muriera con él. Ella le dijo que no, "lo más lejos que puedo ir contigo es hasta el lado de tu tumba". Pidió a la segunda esposa si estaría dispuesta a morir con él. Ella le dijo que no, pero que siempre lo recordaría.

En su agonía y soledad absoluta, le dijo a la primera esposa con voz frágil, "Voy a morir contigo. Eres mi primer y único amor. Me abandonaste, me negaste el amor y la comida, pero nunca te dejé y nunca te dejaré. Voy a morir contigo."

Estimado lector, nosotros somos el rey. Nuestra cuarta esposa es nuestras posesiones. Pasamos la mayor parte de nuestros días en la adquisición de bienes. Amamos nuestros automóviles, nuestra casa, nuestra cuenta bancaria, etc. pero un día vamos a dejarlas atrás. Está bien tener cosas buenas, pero no debemos ser poseídos por nuestras posesiones.

Nuestra tercera esposa es nuestra familia. Amamos a nuestra familia, pero lo más lejano que van a ir con nosotros cuando muramos será al lado de la tumba. Es bueno satisfacer a nuestra familia, pero no a expensas de nuestra alma.

Nuestra segunda esposa son nuestros amigos. La amistad exige mucho de nosotros: el tiempo, la lealtad, los regalos, el compromiso, el amor, etc. Al permitir que nuestros amigos nos distraigan de alimentar a nuestra primera esposa, quien es nuestra alma, este es el mayor daño que podemos causarnos a nosotros mismos.

El salmista en nuestra escritura exclama: "Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama mi alma por ti, oh Dios. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios? "

Nuestra alma es lo único que estará con nosotros para siempre. La alimentación y el satisfacer la sed de nuestra alma es de extrema importancia. Cuando tenemos sed de Dios, tenemos sed de justicia. Estamos vacíos sin Dios. Nuestra alma siempre tiene sed de Dios, del Dios vivo. El problema es que a menudo descuidamos nuestra alma y nos ocupamos por otras cosas: las cosas materiales, los amigos, nuestras familias.

Preguntas para Reflección:

1. ¿Cómo está tu alma?

2. ¿De qué está tu alma sedienta? ¿De Dios?

3. ¿Cómo puedes satisfacer la sed de tu alma?