[#pictureAdvent] December 14: SALVATION

By Rev. Aaron Rousseau
Trinity United Methodist Church
Gainesville, FL

First, read Zechariah 8:12-13 

Old Testament prophets like Zechariah, and his contemporary Haggai, had no easy task. When preaching, they had the unenviable job of speaking hard truth into the lives of the people of Israel – identifying the sins of their past while acknowledging the weight of their present and their fear of the future.

More than that, however, the prophets had the joy and privilege of reminding the people of Israel that such things did not define them. Rather, the people of Israel were defined by the God who created them, who had not forsaken them, and who loved them beyond their imagination. Indeed, God was on their side and could be trusted as the source of their hope and salvation.  

Today’s passage from Zechariah is a fitting example of a prophet’s aim at helping the people of Israel to imagine a hope-filled future that was far different (and infinitely better!) than their fear-filled present. May we, the modern-day people of God, have ears to hear afresh Zechariah’s message for ourselves.  

Eugene Peterson paraphrases verse 13 of Zechariah’s message this way: “You’ve gotten a reputation as a bad-news people, you people of Judah and Israel, but I’m coming to save you. From now on, you’re the good-news people. Don’t be afraid. Keep a firm grip on what I’m doing.”  

“…I’m coming to save you. From now on, you’re the good-news people.” 

Let that sink in. 

Now more than ever, we need to get a firm grip on what God wants to do in and through God’s people and show a watching world that we are, in word and deed, the “good-news people.” There is no better season than Advent and Christmas for spreading the good news of God. Jesus Christ, God incarnate, is our hope and our salvation! And so, we are called to actively and exuberantly wait with joyful expectation like the “good-news people” we are. 

Come, thou long expected Jesus! 

Throughout Advent, I invite you to pray these timeless words from Charles Wesley: 

Come, Thou long expected Jesus
Born to set Thy people free; 
From our fears and sins release us, 
Let us find our rest in Thee. 
Israel's strength and consolation, 
Hope of all the earth Thou art; 
Dear desire of every nation, 

Joy of every longing heart.  

Born Thy people to deliver, 
Born a child and yet a King, 
Born to reign in us forever, 
Now Thy gracious kingdom bring. 
By Thine own eternal spirit
Rule in all our hearts alone; 
By Thine all sufficient merit, 
Raise us to thy glorious throne. Amen. 

Discussion/Reflection Questions:  

1. From what fears and sins might you need to be released this Advent so you can fully embrace your place in the “good-news people” of God? 
2. What might you do differently this Advent to show the world around you that you are a “good-news” person? 
3. How do you see God working in and through the Church this Advent to bring hope and salvation to a watching world? 


Los profetas del Antiguo Testamento, como Zacarías, y su contemporáneo Ageo, tenían una tarea nada fácil. Cuando predicaban, tenían la tarea poco envidiable de hablar la dura verdad en la vida del pueblo de Israel - identificando los pecados de su pasado y al mismo tiempo reconociendo el peso de su presente y temor del futuro. Más que eso, sin embargo, los profetas tuvieron el gozo y el privilegio de recordar a la gente de Israel que tales cosas no los definían. Más bien, el pueblo de Israel de definían por medio de Dios que los creó, que no los había abandonado y que los amaba más allá de lo que se imaginaban. De hecho, Dios estaba al lado de ellos y podía ser confiado a ser la fuente de su esperanza y su salvación.

El pasaje de hoy de Zacarías es un ejemplo del objetivo de un profeta ayudando al pueblo de Israel a imaginar un futuro lleno de esperanza que era muy diferente (¡e infinitamente mejor!) que su presente lleno de temor. Que nosotros, el pueblo de Dios de hoy en día, tengamos oídos para escuchar de nuevo el mensaje de Zacarías a nosotros mismos.

Eugene Peterson parafrasea el verso 13 del mensaje de Zacarías de esta manera:

"Ustedes han conseguido una reputación de ser un pueblo de mala fama, pueblo de Judá e Israel, pero yo vengo a salvarte. A partir de ahora, tú eres el pueblo de buenas noticias. No temas. Mantiene un firme pulso de lo que estoy haciendo".

" ... Yo vengo a salvarte. A partir de ahora, tú eres el pueblo de buenas noticias.”

Deje que esto se le hunda.

Ahora más que nunca, tenemos que conseguir un firme pulso de lo que Dios quiere hacer en y a través del pueblo de Dios y mostrar a un mundo que observa lo que somos, en palabra y hecho, la "gente de buenas noticias." No hay mejor temporada que el Adviento y Navidad para difudir de las buenas nuevas de Dios. ¡Jesucristo, el Dios encarnado, es nuestra esperanza y nuestra salvación! Y así, estamos llamados a esperar de manera activa y exuberante con gozosa expectación como la "gente de buenas noticias" que somos.

Ven, tan esperado Jesús!

A lo largo del Adviento, los invito a orar estas palabras eternas de Charles Wesley:

Ven, Jesús muy esperado,
Ven, y quita de tu grey
Sus temores y pecados,
Pues tú eres nuestro Rey.
Eres fuerza y alegría,
De la tierra de Israel;
Y esperanza para aquellos,
Que te esperan con gran fe.

Naces para bien de todos;
Aunque niño, eres Dios;
Naces para hacernos buenos;
Oh Jesús, ven pronto hoy.
Con tu Espíritu divino
Reina en todo corazón,
Y tu gracia nos conduzca
A tu trono de esplendor.

Discusión / Preguntas para Reflexión:

1. ¿De qué temores y pecados podría necesitar ser librado este Adviento para que pueda abrazar plenamente su lugar en la "gente de buenas nuevas" de Dios?

2. ¿Qué podría hacer diferente este Adviento para mostrar al mundo que lo rodea que es una  persona de "buenas nuevas"?

3. ¿Cómo ve a Dios trabajando a través de la Iglesia en este Adviento para llevar esperanza y salvación a un mundo que observa?