[#pictureAdvent] December 23: FAITH

By Rev. W. Ryan Hall
United Methodist Church of Sun City Center
Apollo Beach, Florida

First, read Galatians 3:7-9 

The bus smelled of diesel, sweat, and chemical toilet. It was hot outside and stuffy inside and still I wanted the bus to slow down to prolong the moment. I was ten, on a trip to Europe with my family, and we were passing a windmill in Spain’s la mancha region. It was unremarkable as windmills go—white tower, black conical cap, four sails—but I was transfixed. My mind spun thinking of giants, jousting, and belief beyond what is possible.

A record that got frequent air time in my childhood home was the 1972 “Man of La Mancha” soundtrack. I didn’t understand the story very well. He was somehow unhinged—jousting windmills—but listening to the songs over and over again I was convinced that crazy Don Quixote somehow got it right. His belief in his cause, his desire to see the world with better sight, and his ability to inspire loyalty captured my imagination.

I could not help but sing along in my piping 10-year old voice, 

To dream the impossible dream
To fight the unbeatable foe
To bear with unbearable sorrow
To run where the brave dare not go

Children know about impossible dreams. I had plenty.

Where are those dreams now? Where do our dreams go as we age? What really holds our faith? What are we invited to believe that we may be, “blessed together with Abraham who believed”? And what are we supposed to do about it?

I find that many Christians are unsure of this. We believe the stories of the Bible mostly. We may question whether or not Jonah was truly swallowed by a whale fish. Or we might question since we are no longer restricted from eating cheeseburgers what then about other Old Testament laws. For most Christians this all eventually leads to us trying to live good and moral lives and to be really, really nice.
 
How is this running “where the brave dare not go”? How is this going to lead to “all the gentiles will be blessed in you”?

The Kingdom of God on earth is an impossible dream. Can you imagine a world where children fearlessly play within the reach of dangerous animals? Can you see in the eyes of your heart a peaceful society where in the love of Christ we work to love children, be inspired in our work, and give real honor and respect to our elders? Can you believe in a reality where in love and service for Christ there is no longer any terror, hatred, or brutality?

The coming of Jesus Christ ushered in that dream. It is not only a future promise, but also a present potential—for we believe in the Holy Spirit’s power to transform human hearts! And so we sing,

And the world will be better for this
That one
man, scorned and covered with scars
Still strove with his last ounce of courage
To reach the unreachable star

Keep dreaming. Keep running. Keep reaching. Have faith!

Prayer: God help me believe! Help me where my faith falls short. Reveal your impossible dreams to me. Show me your power that I would have courage. Today let me see what is possible right here, right now, because Jesus came to earth and has given me the Holy Spirit.

Discussion/Reflection Questions:

1 – What are your impossible dreams? How are you running after them to see them become real?
2 – How does what you are doing with your life now show the world what you truly believe?
3 – What promise of God’s Kingdom is the most compelling to you? How are you partnering with Christ to make that promise come true?


El autobús olía a diesel, a sudor y química de toilet. Hacía calor y pesado adentro y aún así quería que el autobús fuera más despacio para prolongar el momento. Yo tenía diez años, en un viaje a Europa con mi familia, y estábamos pasando un molino de viento en la región de la Mancha de España. Era un pobre molino de viento: con la torre blanca, gorro negro cónico y cuatro velas, pero yo estaba encantado. Volví a pensar en gigantes, batiéndose, y yo creyendo más allá de lo que era posible.

Un disco que frecuentemente se tocaba en mi casa durante mi infancia era el "Hombre de la Mancha" de 1972. Yo no entendía la historia muy bien. El hombre de alguna manera loca batía con los molinos de viento, pero al escuchar las canciones una y otra vez yo estaba convencido de que el loco de Don Quijote de alguna manera lo captaba bien. Su creencia en su propia causa, su deseo de ver el mundo con una mejor visíon y su capacidad de inspirar lealtad capturaron mi imaginación.

No podía dejar de cantar en mi voz alta de 10 años de edad,

Soñar el sueño imposible
Luchar con el enemigo indomable
Soportar el dolor insondable
Correr donde hay que acudir

Los niños conocen los sueños imposibles. Yo tenía un montón de ellos.

¿Dónde están esos sueños ahora? ¿A dónde se van nuestros sueños a medida de que envejecemos? Qué es realmente lo que sostiene nuestra fe? ¿A qué estamos invitados a creer lo que podemos ser, "benditos juntos con Abraham, quien creyó"? Y qué se supone debemos hacer al respecto de ello?

Me parece que muchos cristianos no están seguros de esto. Creemos en la mayoría de las historias de la Biblia. Podemos dudar si realmente a Jonás se lo tragó la ballena. O podríamos cuestionar que ya que no estamos prohibidos de comer hamburguesas, ¿Qué de las otras leyes del Antiguo Testamento? Para la mayoría de los cristianos esto nos conduce a intentar vivir una vida buena y moral y para ser muy, pero muy agradables.

¿Cómo se puede no ir "donde los valientes no se atreven a ir"? ¿Cómo podrá ser que "todas las naciones serán benditas en ti"?

El Reino de Dios en la tierra es un sueño imposible. ¿Se imaginan un mundo donde los niños juegan sin miedo a rededor de animales peligrosos? ¿Puede uno ver con los ojos del corazón una sociedad pacífica donde en el amor de Cristo trabajamos con los niños en amor, inspirados en nuestro trabajo y dando verdadero honor y respeto a nuestros mayores de edad?

¿Puede uno creer en una realidad donde en el amor y servicio a Cristo ya no hay ningún terror, odio o brutalidad?

La venida de Jesucristo marcó el comienzo de ese sueño. No es sólo una promesa futura, sino también un presente potencial ¡porque creemos en el poder del Espíritu Santo para transformar los corazones humanos! Así que cantamos,

Y el mundo será aún mejor
Pues un hombre, despreciado y enllagado
Se esforzó con su última fuerza
Y alcanzó la estrella inalcanzable

Sigue soñando. Sigue corriendo. Sigue alcanzando. ¡Ten fe!

Oración: Dios, ¡ayúdame a creer! Ayúdame cuando mi fe no alcanza. Revélame tus sueños imposibles. Muéstrame tu poder para que me de coraje. Déjame ver hoy lo que es posible aquí, en este momento, porque Jesús vino a la tierra y me ha dado el Espíritu Santo.

Preguntas:

1. ¿Cuáles son tus sueños imposibles? ¿Cómo estás corriendo tras ellos para verlos hacerse reales?

2. ¿De qué manera lo que estás haciendo con tu vida ahora muestra al mundo lo que realmente crees?

3. ¿Qué promesa del Reino de Dios te convence más? ¿Cómo te has asociado con Cristo para hacer que esa promesa se haga realidad?